UN RIVERENSE ENTRE LOS MEJORES 7 CHEFS SUB 35 ARGENTINOS

Germán Sitz esta considerado entre los 7 mejores Chefs menores de 35 años de Argentina. Protagonista de una nueva generación de cocineros «Millennialls» esta dando que hablar en la escena gastronómica local e internacional.

Foto InfoBae

Germán Sitz tiene 28 años y desde 2014  su restaurante La Carnicería es en uno de los más celebrados por los amantes de las carnes a las brasas. Germán estudió gastronomía en Gato Dumas. Pasó por las cocinas del Alvear Palace Hotel de Buenos Aires y Tipula antes de viajar a España, donde trabajó en Lasarte (dos estrellas Michelin) de Martín Berasategui. Hoy por hoy esta considerado entre los mejores 7 chefs Sub- 35 de la Argentina según publica en una nota el portal InfoBae. Protagonista de una nueva generación de cocineros ” Millennialls” esta dando que hablar en la escena gastronómica local e internacional.Resultado de imagen para Germán Sitz, dueño de La Carnicería y Chori

Con su amigo Pedro Peña en “La Carnicería”, Parrilla & Ahumados, con carnes de pastura de su campo, trabajan con éxito y esto los puso en boca de medios como el New York Times. En 2016 crearon juntos Chori, una choripanería al paso que va camino a tener dos nuevos locales

La Carnicería parrilla

La parrilla, ubicada en el barrio de Palermo -Thames 2317- tiene identidad propia, algo que plantean desde la estética del local: paredes revestidas en madera, gigantografía de un frigorífico con reces listas para el despacho y una barra donde se puede comer o beber algún vermú antes de la cena. Todo esto sin mencionar los dos protagonistas del local, el ahumadero donde obran milagros de sabor y la gran parrilla, donde nacen todos los platos.

Imagen relacionadaCon capacidad para treinta personas, tablas de madera en lugar de platos y cuchillos adecuados para los cortes que salen de los fuegos, La Carnicería es una alternativa rockera que tiene aire palermitano sólo en el look del servicio y a un Riverense y un Colombiano deleitando a sus comensales con sus exquisitas recetas.

En octubre de 2016 Germán y Pedro decidieron desafiar la tradición y pusieron su mirada en otro tesoro sureño, un símbolo de la argentinidad, tan tradicional como el fútbol y el tango. Y se embarcaron en un proyecto que pretendía responder la difícil pregunta: ¿Cómo se reinventa el choripán?

Germán Sitz (izquierda) y Pedro Peña (derecha), propietarios de Chori, en Buenos Aires. Foto cortesía de Chori.

El choripán se ha conservado igual con el pasar de los años. Germán Sitz, lo explica en una nota en el portal Munchies:

“Clásicamente le echan salsa criolla que está hecha con ajíes o chimichurri. Luego, nadie hizo nada distinto. Al choripán había que darle una vuelta de rosca ya”.

La diversidad de opciones hacen de Chori un lugar innovador: Choripán de cordero con cebolla roja, yogurt, pepino y hierbabuena; Chori Fish —desarrollado junto a la cevichería ‘La Mar’ de Buenos Aires— 80 por ciento de lenguado y 20 por ciento carne de cerdo, con topping de cebolla, rocoto, cilantro, huacatay, ají amarillo y lima; Choripán de cerdo ahumado con hongos, lechuga, naranja y ajo… Todas estas son creaciones originales del universo Chori. “Tenemos variedad”, dice Germán. “La mezcla de sabores la da el sándwich. Por ahí un purista quiere comer el de cordero sólo y puede hacerlo. Nosotros lo que recomendamos es el juego de sabores”.

Para comenzar con su emprendimiento los chicos tenían un par de cosas a favor. Primero, la familia de Germán produce carne, proveyendo calidad a La Carnicería desde sus inicios. Por ese lado siempre habían podido garantizar un producto de calidad que podían usar en su nuevo local. Y segundo, la efervescente escena gastronómica de Buenos Aires, la cual ha provocado que el porteño haya expandido los límites de su paladar durante los últimos años.

Choripán con ensalada en Chori. Foto cortesía de Chori.

El local está ubicado a sólo dos cuadras de Plaza Serrano, una concurrida zona del barrio de Palermo, reconocida por su vida nocturna y su diversidad gastronómica. Está decorado más como un sitio de fast food que como una parrilla tradicional, con una impronta que incluye un chorizo animado sonriente que desfila por toda su identidad gráfica, incluyendo las redes sociales.

Exterior del local abarrotado. Foto cortesía de Chori.

Con el pasar de los meses, la esquina de Chori se fue llenando de clientela. Si bien se ven muchos turistas, también hay una buena cuota de locales con ganas de probar algo que han comido mil veces, pero nunca de esta manera.

(Diario de Rivera/Infobae/Vinomanos/Munchies )

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